
Siempre estarás entre nosotros , en nuestros pensamientos y nuestros corazones
«Esta dedicatoria es a una gatita de nombre Pelusa que nos acompaño por este mundo por 23 largos años, y lamentablemente le llegó el momento de acudir al llamado de Dios, sentimos su partida como un gran vacío en nuestra familia. Siento muchísimo tu pérdida. Perderte como compañera después de 23 años es literalmente, despedir a una parte de la historia de mi vida, descansa en paz querida»
Dayma







«El arcoíris ha abierto sus puertas en el horizonte para recibir a mi Pelusa, mostrando un camino de luces donde ya no existe el cansancio. Mis manos, que tantas veces te acariciaron en la alegría, fueron hoy tu último refugio; sostuve tu patica con la ternura de quien retiene un tesoro, sintiendo cómo la vida se volvía suspiro en un adiós de paz.
Tener que dejarte partir fue la decisión más dolorosa y desgarradora que he tomado en mi vida, pero también el acto de amor más puro: preferir mi soledad, a tu dolor y sufrimiento. Ahora me pregunto cómo voy aprender a caminar sin tu sombra fiel, sin ese latido que marcó el ritmo de mis día durante veintitrés inviernos y primaveras. Es una vida entera tejida en tu pelaje, una historia escrita en silencios compartidos y lealtad incondicional.
Hoy dejas un vacío que tiene tu forma, un silencio que retumba en cada rincón de la casa. Pero aunque mis brazos estén vacíos, mi alma está llena de tu rastro. Vuela alto, mi dulce compañera, cruza las nubes sin mirar atrás, porque aquí te quedas grabada en el tiempo. Fuiste mi camino, fuiste mi calma, y ahora… eres mi ángel eterno.